Un menú que no se podía leer
El punto de partida
Fondo negro, texto encima del logotipo, y una foto distinta por producto: distinto fondo, distinta luz, distinto encuadre. Un menú vive de sus fotos, y ésas eran el problema.
Lo que sustituyó a esa pantalla es lo que ocurre al abrir el sitio hoy.

El chamoy cae al bajar
El momento
La manzana entra cruda y sale cubierta. No es un video que se reproduce solo: son doscientos cuarenta y dos cuadros gobernados por el scroll, así que el ritmo lo pone quien mira.
Por eso ocupa una pantalla entera.

Precio a la vista, sin preguntar
El menú
Cada antojo con su foto, su descripción y su precio. Es exactamente lo que antes había que pedir por mensaje, y lo que hacía que muchas conversaciones no llegaran a pedido.


El pedido llega escrito
La ficha
Se elige sabor y cantidad, el total se arma en la propia página, y el botón abre WhatsApp con el mensaje ya redactado: qué, cuántos y cuánto. El cierre sigue ocurriendo por donde siempre ocurrió, pero deja de teclearse lo mismo.
El envío se cotiza por zona, y así está dicho.
El mismo molde sirve para lo que se pide por pieza, para lo que se arma eligiendo sabores y para lo que ni siquiera tiene precio fijo. Un molde que sólo sirve para el producto estrella es una página; éste es un página.



El pedido grande tenía que caber
Eventos
El sitio viejo sólo atendía al antojo de la tarde. El cumpleaños, la posada y los quince (el pedido que se aparta con semanas y multiplica el ticket) no tenían por dónde entrar.
Ahora tienen su propia página, y el chamoy de la casa tiene la suya: es la razón para pagar más, y no estaba dicha en ningún lado.

Lo único que ya funcionaba
La prueba
Sus clientas ya publicaban lo que recibían. Eso era lo mejor que tenía el sitio viejo y fue lo único que se conservó: las historias reales y el feed, ordenados pero no retocados.

Dónde está hoy
El sitio está vivo en chilitamia.com.mx y los pedidos siguen entrando por WhatsApp, que es por donde su clienta ya escribía.
La línea dulce (manzanas y fresas con chocolate, galletas personalizadas) sigue anunciada como próxima: el sistema está construido para dos mundos y por ahora sólo uno tiene catálogo.
