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¿Cómo pagar una página web sin arriesgar tu dinero?
Anticipo, entregas, garantía y cuentas a tu nombre: lo que tiene que quedar por escrito antes de pagar el primer peso.

Respuesta corta
Paga la mitad para arrancar y la otra mitad cuando el sitio ya funciona en tu dominio. Antes del anticipo, pide por escrito el alcance, el precio cerrado, la fecha y cuántas rondas de cambios incluye. Y revisa que el dominio, las cuentas y los accesos queden a tu nombre, no al de quien lo construye.
Por qué el 50/50 es la forma sana de pagar
Un proyecto web se paga en parte por adelantado porque alguien aparta semanas de su agenda para ti. Pero pagarlo todo antes de ver nada te deja con las manos vacías si el proyecto se atora.
El 50/50 reparte el riesgo entre los dos. El anticipo cubre el arranque y reserva la fecha. El saldo se paga contra algo que ya puedes abrir, probar y enseñar. Mientras no lo pagas, conservas la razón más fuerte para que el trabajo se termine bien.
Entre un pago y otro no debería haber cobros sorpresa. Las entregas intermedias se revisan sin dinero de por medio. Si a medio camino quieres algo que no estaba, se cotiza aparte y decides tú antes de que se haga.
Lo que has pagadoLo que has recibido
Aceptas la propuesta
Pagas la mitad. La fecha queda apartada.
Material y plan
Sin cobros. Recibes la estrategia y el plan.
Dirección de diseño
Sin cobros. Si no te convence tras dos ajustes, se devuelve el anticipo.
Construcción
Sin cobros. Los avances llegan a tu portal.
Aceptas la entrega
Pagas la otra mitad, contra el sitio publicado y funcionando.
Garantía, 30 días
Sin cobros. Cualquier falla del trabajo se corrige.
Cuánto es la mitad, con precios reales
Para que te des una idea del anticipo, estos son los rangos que publicamos en Caliber. Son pesos mexicanos, proyecto completo y sin IVA. El detalle de qué mueve cada precio está en cuánto cuesta un sitio en México.
| Proyecto | Precio | Anticipo (50%) |
|---|---|---|
| Una página | $6,000 a $12,000 | $3,000 a $6,000 |
| Un sitio completo | $12,000 a $25,000 | $6,000 a $12,500 |
| Una tienda | $7,500 a $30,000 | $3,750 a $15,000 |
| Un sistema con panel | desde $25,000 | desde $12,500 |
Si necesitas factura, al precio se le agrega el IVA. Conviene decirlo desde el principio para que vaya escrito en la propuesta.
En proyectos grandes, la mitad de entrada puede ser mucho dinero junto. La salida sensata no es pagar en diez parcialidades sin entregas: es partir el proyecto en etapas, cada una con su propio 50/50. Así nunca adelantas más de lo que se va a entregar pronto.
Hay una excepción que sí se paga completa por adelantado: el diagnóstico de 10 días hábiles, porque su entrega es un informe y no una obra que se publica. Si después contratas el sistema dentro de los siguientes 30 días, lo que pagaste se descuenta completo del precio.
Qué debe decir el acuerdo por escrito
Un "sí, va" en WhatsApp no es un acuerdo. Antes de pagar el anticipo, pide un documento (propuesta, contrato o términos) que diga por lo menos esto:
- El alcance. Qué se construye, cuántos diseños distintos, cuántos productos se cargan. Lo que no aparezca ahí no está incluido, y lo que sí aparece es tu referencia para reclamar.
- El precio cerrado. Un número, no un "aproximadamente". Y si lleva IVA o no.
- La fecha. Cuándo se entrega y desde cuándo corre el plazo. Lo normal es que corra desde el anticipo.
- Las rondas de cambios. Cuántas incluye y qué cuenta como ronda. "Ilimitadas" suena bien, pero siempre termina cobrándose en otro lado.
- Los cambios fuera del plan. Que se coticen y se aprueben antes de hacerse.
- Qué pasa si cancelas. Si el anticipo se devuelve o no, y qué te llevas de lo avanzado.
- A nombre de quién queda todo. En qué momento el trabajo pasa a ser tuyo, y a nombre de quién se contratan el dominio y las cuentas.
- La garantía. Cuántos días, desde cuándo corre y qué cubre.
- Lo que no incluye. La inversión en anuncios, los servicios de terceros, el contenido continuo.
Si alguno de estos puntos no está, pregúntalo antes de pagar. Una respuesta clara ahí vale más que cualquier promesa en la llamada.
La garantía de 30 días: qué cubre y qué no
La garantía existe para lo que salió mal en el trabajo, no para lo que se te ocurra después. Si el formulario no llega, si el pago falla o si una sección se rompe en el teléfono, se corrige sin costo.
Lo que no cubre son las funciones nuevas ni los cambios de contenido. Eso ya no es una falla, es trabajo nuevo, y va como mantenimiento o como cotización aparte.
En cualquier garantía revisa dos cosas: desde cuándo corre y cómo se reporta. En Caliber son 30 días desde que aceptas la entrega, o desde que se da por aceptada si pasan 10 días de publicado sin observaciones. Lo reportas desde tu portal y ahí mismo ves cuándo quedó resuelto.
Hay otra protección que conviene preguntar, porque cubre el miedo más común: que el diseño no te guste. Si nuestra dirección de diseño no te convence, la ajustamos hasta dos veces; si aun así no te convence, te devolvemos el anticipo completo. Una vez que apruebas esa dirección, el anticipo ya no se devuelve, y por eso se aprueba con calma.
Por qué el dominio, las cuentas y el código deben quedar a tu nombre
Es el punto que más problemas causa años después y el que menos se revisa al contratar.

- El dominiotu dirección en internet
- Las cuentastienda, pagos, correo y medición
- El códigolo construido y los accesos
El dominio es tu dirección en internet. Si el proveedor lo registra a su nombre, legalmente es suyo. El día que dejen de hablarse, recuperarlo depende de su buena voluntad.
Las cuentas son todo lo que opera por detrás: la plataforma de la tienda (por ejemplo, Shopify), la pasarela de pago, el correo, la medición de visitas. Se contratan a tu nombre y se pagan directo a su proveedor. Si la pasarela está a nombre de otro, el dinero de tus ventas pasa primero por la cuenta de otro.
El código y los accesos son lo que se construyó y las llaves para entrar como administrador. Sin eso, cualquier cambio futuro depende de una sola persona.
La prueba es sencilla: si mañana quisieras trabajar con alguien más, ¿podrías entregarle las llaves sin pedirle permiso a nadie? Si la respuesta es no, algo está a nombre de otro.
Un matiz honesto: en casi cualquier acuerdo, el trabajo terminado pasa a ser tuyo cuando lo liquidas. Eso es normal. Lo que no es normal es que el dominio o las cuentas se abran a nombre del proveedor "para facilitarte las cosas".
Sano o riesgoso, punto por punto
Un presupuesto mucho más barato no siempre está mal. Lo que conviene revisar es qué incluye: la diferencia de precio suele aparecer en estos puntos, no en la entrega.
Acuerdo sano
Acuerdo riesgoso
Pagas la mitad al inicio y la otra contra la entrega
Te piden el 100% por adelantado
Precio, alcance y fecha por escrito
El precio llega en un mensaje suelto
Cada pago dice a qué corresponde
Depositas sin un documento que lo diga
El dominio se registra a tu nombre
«Nosotros te compramos el dominio» y nunca ves el acceso
La tienda y la pasarela, con tu correo
Se abren con el correo del proveedor
Las rondas de cambios están contadas
«Cambios ilimitados», sin decir qué es un cambio
Sabes cuánto cuesta un cambio después de entregar
Nadie te dice cuánto cuesta el primero
Los accesos se entregan sin condiciones
El mantenimiento es condición para darte los accesos
Cómo lo hacemos en Caliber
Antes de pagar recibes una propuesta con el alcance, el precio, la fecha y las rondas de cambios. La aceptas con un clic, queda registrado tu nombre y la fecha, y ahí mismo ves cómo enviar el anticipo: por transferencia o con tarjeta. Esa propuesta vale 15 días.

Desde ese día se abre tu portal. Ahí ves cada avance y apruebas la dirección de diseño, que es la única firma que te pedimos a medio camino. Nada de cobros intermedios.
Publicamos en tu dominio para que lo revises funcionando. Cuando aceptas la entrega, o pasan 10 días sin observaciones, se cobra la otra mitad. Si quieres, puedes adelantarla antes desde tu portal.

Te quedas con los accesos a tu nombre, la capacitación y el Libro de entrega: qué se construyó, cómo se opera y dónde vive cada pieza. El mantenimiento es opcional y no condiciona nada: desde $750 al mes cuidamos respaldos, monitoreo y renovaciones, y con cambios incluidos, desde $1,500.
Preguntas frecuentes
¿Es normal pagar anticipo por una página web?
Sí, y es sano.
El anticipo aparta la fecha y cubre el arranque. Lo que no es normal es pagar el total antes de ver nada. La mitad al inicio y la mitad contra la entrega protege a los dos lados.
¿Qué pasa si cancelo?
Si cancelas antes de que arranque el trabajo, te devolvemos el anticipo.
Una vez iniciado, el anticipo ya no se devuelve, porque cubre lo hecho y el tiempo apartado, y te entregamos lo avanzado. La excepción es la garantía de satisfacción sobre la dirección de diseño.
¿Y si no me gusta el diseño?
Primero ves el plan y después la dirección de diseño, antes de construir.
Si no te convence, la ajustamos hasta dos veces, y si aun así no, te devolvemos el anticipo. Además, tienes tres rondas de cambios grandes; los ajustes chicos no cuentan.
¿Me dan factura?
Sí.
Los precios están sin IVA; si necesitas factura se agrega el impuesto y la pides desde tu portal. Dilo desde el principio para que vaya escrito en la propuesta.
¿Qué pasa si me tardo en pagar el saldo?
No cobramos intereses ni recargos.
Te mandamos un solo recordatorio. Mientras no se liquida, los accesos de administrador y los archivos fuente siguen resguardados; se liberan en cuanto se completa el pago.
¿La garantía cubre cambios que se me ocurran después?
No.
Cubre fallas del trabajo entregado durante 30 días. Una función nueva o un cambio de contenido es trabajo nuevo: va con mantenimiento o con su propia cotización, aprobada por ti antes.

